Hernán Villarreal expuso ante el Consejo del CESNE la estrategia del Gobierno de Nuevo León para reducir los tiempos de traslado en el área metropolitana
El secretario de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León, Hernán Villarreal Rodríguez, presentó ante el Consejo del CESNE la estrategia del Gobierno estatal para reducir los tiempos de traslado mediante la ampliación del transporte público y una mayor integración entre movilidad, vivienda, infraestructura y desarrollo urbano.
El funcionario explicó que la reducción de los tiempos de traslado fue definida como el objetivo central de la dependencia por sus efectos en la competitividad, el empleo, las emisiones contaminantes y el tiempo que las personas pueden dedicar a su vida familiar y comunitaria.
Al describir las condiciones encontradas al inicio de la administración, señaló que operaban alrededor de 1,500 autobuses, mientras una parte de las unidades disponibles permanecía en talleres. Añadió que la Línea 3 del Metro había tardado más de diez años en concluirse y que la Línea 2 requirió trabajos de reconstrucción por el deterioro de su estructura.
Villarreal indicó que uno de los factores que dificultan la movilidad es la expansión territorial de la metrópoli. Monterrey registra 59 habitantes por hectárea, frente a 81 en Guadalajara y 95 en el Valle de México. Esta diferencia aumenta las distancias y los costos de las vialidades, el transporte, el agua, la electricidad, el alumbrado y la recolección de basura.
La ubicación de la vivienda también forma parte del problema. De acuerdo con la información presentada, 52 por ciento de la vivienda se concentra en los municipios periféricos y corresponde principalmente a los segmentos de menores ingresos. Las personas que dependen del transporte público son, por tanto, quienes suelen vivir a mayor distancia de sus centros de trabajo.
El secretario agregó que solamente 9.42 por ciento de la población vive cerca de su empleo y tiene acceso próximo a una red de transporte masivo. La política estatal busca ampliar esa cobertura y promover nuevos desarrollos habitacionales alrededor de las estaciones.
Nuevo León contaba con 37 kilómetros de Metro antes de las obras actuales. Con las nuevas líneas y el tren de pasajeros desarrollado por el Gobierno federal, la red de transporte masivo podría superar los 100 kilómetros. Los autobuses funcionarían como alimentadores de esta red para conectar las colonias con las estaciones.
Según las cifras expuestas, el transporte público representaba alrededor de 18 por ciento de los viajes en 2021 y actualmente alcanza 32 por ciento. La meta original para el final de la administración fue fijada en 34 por ciento, aunque el Gobierno estima que podría aproximarse a 40 por ciento cuando entren en operación las nuevas líneas.
La estrategia también contempla la incorporación de 4,000 autobuses. Villarreal señaló que alrededor de 95 por ciento de las nuevas unidades cuenta con aire acondicionado y plataforma baja, además de botón de pánico y conexión wifi. El tiempo promedio de espera disminuyó de 20 a 10 minutos, mientras la proporción de unidades en reparación pasó de un rango de entre 30 y 35 por ciento a 15 por ciento.
El modelo mantiene la operación del servicio en manos de empresas privadas bajo la rectoría del Estado. El Gobierno financia las unidades y subsidia el sistema, mientras los transportistas cubren la operación, el combustible, los conductores y parte del mantenimiento.
La tarifa técnica fue estimada en 24 pesos, frente a un cobro promedio de 14 pesos por viaje. La diferencia se cubre mediante un subsidio estatal cercano a 3 mil millones de pesos anuales.
El secretario explicó que el esquema de pago a los transportistas fue modificado después de que el pago exclusivo por kilómetro redujo los incentivos para recoger pasajeros. El modelo actual asegura un kilometraje mínimo, incorpora un pago por persona transportada y hace copartícipe al operador del mantenimiento de las unidades.
También destacó la adopción del pago electrónico, que permite conocer la ubicación de los autobuses, los puntos donde suben los usuarios, la demanda de las rutas y los patrones de origen y destino. Esta información se utiliza para ajustar recorridos y frecuencias.
Durante el diálogo con los integrantes del Consejo se abordó el transporte de personal contratado por las empresas. En el estado operan alrededor de 10 mil unidades dedicadas a esta modalidad, las cuales realizarían aproximadamente 1.6 millones de traslados diarios. El transporte público superaría los dos millones.
Villarreal planteó que una mayor cobertura del sistema público permitiría a las empresas reducir gradualmente el uso de unidades propias, particularmente en los corredores industriales conectados con las nuevas líneas. Los integrantes del Consejo propusieron analizar incentivos fiscales para que las empresas puedan ofrecer viajes en transporte público como prestación laboral.
La conversación incluyó la construcción de vivienda cerca de la red de transporte. El funcionario indicó que existe una oferta elevada de departamentos con precios superiores a cuatro millones de pesos, mientras la demanda se concentra en viviendas de entre dos y tres millones.
La propuesta estatal considera aportar infraestructura, equipamiento y servicios públicos para facilitar desarrollos verticales con precios más accesibles. Entre las zonas analizadas mencionó los alrededores de la antigua planta de Philips y los terrenos de la antigua refinería de Pemex.
Villarreal señaló que la ampliación del transporte masivo debe acompañarse de vivienda cercana a las estaciones para reducir las distancias, aumentar el uso del sistema y contener la expansión del área metropolitana.

Deja una respuesta